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índice de contenidos de este texto:

Introducción

El VIH y el SIDA

Enfermedades y afecciones en la mujer

Problemas menstruales

Candidiasis

Herpes

EPI

Verrugas

Cáncer

Controles y pruebas ¿valen la pena?

Mi salud global

 

 

 

 

 

Guía de cuidados para mujeres positivas

Esta guía está dedicada a mujeres con VIH, aunque también puede resultar de utilidad para sus parejas, amigos/as, familiares y cuidadores, así como para cualquier persona que se interese por los efectos del VIH en las mujeres.

La guía se centra en las infecciones específicas que afectan a las mujeres y ofrece información sobre atención médica, terapias complementarias y las implicaciones que tienen estas infecciones en prácticas sexuales. Esta información no pretende sustituir un diagnóstico o el tratamiento recomendado por un/a profesional de salud, sino, familiarizar y orientar sobre diferentes afecciones y algunas de las opciones para tratarlas.

Deseamos, sobre todo, ofrecer diferentes estrategias para cuidar la salud de las mujeres seropositivas.

equipo de ACTUA Dona

 

Introducción

Si te han dicho que eres seropositiva o que tienes infecciones relacionadas con el VIH, es muy probable que te sientas preocupada o asustada. Aprender sobre cómo afecta el VIH a las mujeres puede ayudarte a sentir más control sobre tu propia salud.

El VIH influye en la vida de las mujeres de formas muy diversas, de las cuales el aspecto médico es sólo una más. En este folleto nos centramos en las infecciones y tratamientos específicos para las mujeres seropositivas.

La información está basada en las experiencias de mujeres que viven con el VIH, las experiencias de médicos que atienden a mujeres seropositivas y la investigación científica llevada a cabo.

El VIH y el SIDA

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) está en cantidad suficiente para contagiar a otra persona en la sangre, la sangre menstrual, el flujo vaginal, el semen y el líquido preseminal. No se transmite por el aire, agua, alimentos, saliva, sudor, orina o heces.

El VIH ataca al sistema inmunitario corporal, nuestra defensa contra las enfermedades. Si el resultado de la serología de "anticuerpos del VIH" es positivo, significa que has sido infectada con el VIH y que tu cuerpo está generando anticuerpos específicos; son estos anticuerpos que la prueba (serología) ha detectado.

Tener el VIH = ser seropositiva.

En general, los anticuerpos combaten las infecciones, pero los del VIH no consiguen eliminarlo del cuerpo y el virus continúa multiplicándose. El VIH infecta, entre otras, a algunas células del sistema inmunitario. Si se debilita el sistema inmunológico, se describe como "inmunodepresión". Esto quiere decir que tu cuerpo no puede luchar tan eficazmente y quedas más expuesta a determinadas enfermedades.

Se considera que tiene "SIDA" (Síndrome de inmunodeficiencia Adquirida) si una persona seropositiva está inmunodeprimida y tiene infecciones importantes o cánceres. (Es mucho más práctico referirse a "VIH," ya que "SIDA" tiene una definición poco clara.) Un diagnóstico de SIDA no significa que estarás enferma todo el tiempo, ¡ni mucho menos! Muchas personas comprueban que tras hacer algunos cambios, iniciar tratamientos y aprender nuevas formas de cuidar su salud, pueden vivir y mantener una buena calidad de vida aun teniendo el sistema inmunitario debilitado.

 

Enfermedades y afecciones relacionadas con el VIH

En esta guía describimos las afecciones que se les presentan a muchas mujeres con VIH, en especial problemas ginecológicos. Los primeros signos de enfermedad relacionados con el VIH en mujeres pueden ser ginecológicos: es decir, afecciones de la vulva, la vagina y el cuello uterino. Sin embargo, es demasiado sencillo empezar a asociar cualquier problema ginecológico con el hecho de ser seropositiva. No todas las mujeres VIH+ desarrollan alguno de estos síntomas.

De todas formas, es muy importante iniciar y mantener una buena relación con un/a ginecólogo/a con experiencia en VIH y que te hagas una citología cada 6 meses que incluya una revisión para detectar cáncer de mama. Describimos aquí los cuidados médicos habituales para algunas infecciones y damos información sobre terapias complementarias que algunas mujeres han encontrado de gran utilidad. Debido a que la mayoría de los síntomas que describimos afectan a la zona genital hemos incluido información sobre las implicaciones que estas afecciones y su tratamiento ejercen sobre las prácticas sexuales.

Puede que el hecho de ser seropositiva provoque cambios en tu vida sexual. Hay personas con quienes puedes hablar sobre la sexualidad, como una counselor o un grupo de apoyo formado por otras mujeres VIH+.

 

Problemas menstruales

Las mujeres seropositivas ven a menudo como sus periodos desaparecen, se vuelven irregulares, más intensos, más prolongados o más dolorosos. Los y las médicos no se ponen de acuerdo sobre si esto tiene que ver con el VIH, pero muchas mujeres experimentan estos cambios y son reales. El síndrome pre-menstual (SPM) también puede empeorar -hinchazón y dolor de mamas, cansancio, dolor de cabeza y cambios de humor como ansiedad, tensión y depresión -. También son usuales los episodios de cándidas o herpes en los días cercanos a la menstruación, y los problemas menstruales están influidos por la ansiedad, el estrés, la depresión, la anemia ferropénica, la pérdida de peso, algunas medicaciones y el consumo de drogas. Debes consultar con tu médico o ginecólogo/a si de repente empiezas a tener períodos más largos y dolorosos ya que es posible que tengas un problema que requiera atención médica como inflamación pélvica o trombocitopenia (bajo recuento de plaquetas - las células que colaboran en la coagulación de la sangre).

Si no tienes la regla durante más de tres meses, puede que tu peso sea demasiado bajo, que estés embarazada o que exista un desequilibrio hormonal e incluso puede que se esté produciendo una menopausia precoz.

Atención médica

La atención correcta depende de un buen diagnósico. El tratamiento podría incluir: suplementos férricos, terapia hormonal y analgésicos, entre otras posibilidades.

Terapias Complementarias

En general, intenta hacer mucho reposo y hacer ejercicio moderado con regularidad.

Para el SPM (Síndrome premenstrual):

oIntenta reducir el consumo de azúcar, sal y café, ya que puede estar relacionado con el SPM.

oCome con regularidad: los dolores de cabeza y los cambios de humor pueden estar ocasionados por la falta de alimentación.

oEl aceite de prímula aplicado por las noches en los pechos puede aliviar el dolor y mejorar el eccema. Contiene ácidos grasos esenciales que actúan sobre las hormonas y puede recetártelo tu médico de cabecera o bien comprarlo en las farmacias sin receta. Otros suplementos que han sido recomendados para aliviar el SPM son el magnesio, el zinc y los complejos de vitamina B.

Para el dolor pélvico o reglas dolorosas:

oA veces, el dolor puede estar asociado a una mala posición. Acuéstate sobre la espalda y dobla las rodillas sobre el pecho.

oSi es posible, haz ejercicios que fortalezcan los músculos abdominales.

oHaz lo posible para mejorar el estreñimiento y la diarrea ya que pueden contribuir a que aumente el dolor pélvico.

oLa acupuntura puede resultar de gran ayuda.

Para períodos abundantes:

oEs importante comer bastantes alimentos ricos en hierro como hígado, albaricoques, lentejas y huevos (debes cocerlos bien para no verte afectada por la salmonela).

Sexo y menstruación:

oAlgunas mujeres se inquietan ante la posibilidad de mantener relaciones sexuales durante la menstruación y puede que también les preocupe más la posible transmisión del VIH en esos días. Si te sientes incómoda ante la relación sexual mientras tienes la regla, puedes utilizar un diafragma para contener la sangre. Si la práctica sexual incluye la penetración, también deberías utilizar un preservativo masculino o femenino para evitar la transmisión de alguna ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual) como el VIH.

 

Candidiasis

La candidiasis constituye un problema muy común para todas las mujeres, pero más en mujeres con VIH. Está causada por un hongo (Cándida Abicans) que habita sin peligro en la vagina, pero que se convierte en un problema cuando se dispara su crecimiento. Los síntomas incluyen malestar y prurito de vagina y vulva con presencia o no de un flujo blanquecino cremoso o acuoso.

La candidiasis puede crecer estimulada por la penetración, el uso de tampones o antibióticos, embarazo, diabetes y según algunas mujeres, la píldora. Esta afección puede llegar a ser dolorosa de difícil tratamiento y recurrente. Más de un tercio de mujeres seropositivas desarrollan candidiasis crónica.

También puede afectar al ano, la boca y el esófago. Algunos/as terapeutas naturópatas consideran que el control de la candidiasis vaginal puede ayudar a prevenir la candidiasis oral. Atención médica Los fármacos antifúngicos (clotrimazol, nistatina, anfotericina) se presentan en óvulos y cremas para tratar la candidiasis vaginal. También hay cremas aplicadas directamente en la zona genital (tratamiento tópico) y píldoras de otros antifúngicos (ketoconazol, itaconazol y fluconazol).

El tratamiento puede requerir una administración prolongada para evitar la recurrencia. También es posible que los síntomas se deban a algo diferente a las cándidas por lo que, si recurren, es mejor que consultes con tu ginecólogo/a.

Terapias complementarias

oUtiliza un dedo, un aplicador vaginal o un tampón para insertar un poco de yogur de tipo "bio" en la parte superior de la vagina. El yogur contiene bacterias llamadas lactobacillus acidophilus que son muy útiles. Come este tipo de yogur en abundancia, también puedes comprar acidophilus en la farmacia.

oPon un puñado de sal en el baño, pero no utilices aceites u otros aditivos para el baño. Evita el uso de jabón en la vulva, empleando en su lugar una crema de base acuosa antes y después del baño. Seca bien la zona sin frotar.

oLa pulpa de la planta Aloe Vera (cuanto más pura mejor - entre 95% - 100% aloe) es utilizada como medida de prevención y tratamientos de las cándidas vaginales. prevención: mezclar 2 cucharadas de pulpa de aloe vera con 2 tazas de agua mineral hervida y hacer una ducha vaginal cada 15 días o los días antes de la menstruación. tratamiento: utilizar la misma mezcla -mitad por la mañana y mitad por la noche- para la ducha vaginal. Además, puedes empapar con la pulpa una gasa estéril y dejarla en la vagina toda la noche.

oUtiliza compresas en lugar de tampones. Esto evita que la vagina se seque y permita la salida del flujo facilitando la vuelta a la normalidad de la vagina.

oAlgunas mujeres han encontrado gran alivio cambiando a una dieta antifúngica: disminución del consumo de cualquier tipo de azúcar. Sin embargo, debes reemplazar la pérdida de calorías con otros carbohidratos complejos (arroz, pasta, patatas y otros vegetales) para que no pierdas peso. Muchas personas tienen dificultades para seguir una dieta estricta y pueden sentirse peor; haz lo que te resulta más práctico.

oUsa ropa interior de algodón, no de nylon, y plancha el parche de rizo para acabar con los hongos.

Sexo y Candidiasis

oUtiliza preservativos (masculinos o femeninos) si vas a hacer penetración vaginal o anal. Si utilizas los "masculinos" comprueba que el tratamiento antifungíco que estás siguiendo sea compatible con el uso de condones de látex; en caso contrario elige el preservativo femenino, que está hecho de un tipo de plástico y no de látex.

oSi utilizas un diafragma, esterilízalo ya que la cándida puede habitar en el diafragma. El diafragma tiene que ir acompañado de un método de barrera como un condón, ya que el diafragma no protege contra el VIH.

oPuede que tu pareja también precise tratamiento contra la candidiasis para evitar la reinfección: la candidiasis puede afectar tanto al pene como a la vagina. Aunque tú tengas candidiasis vaginal, tu pareja puede hacerte sexo oral sin que ella se desarolle cándidas en la boca.

oSi tienes relaciones sexuales con una mujer, puedes contagiarle la candidiasis a la vagina por frotar sexo con sexo o al compartir juguetes sexuales.

oLos espermicidas, como el non-oxionol 9, disueltos en lubricante pueden ser causa de irritación genital y en consecuencia, de la aparición de candidiasis. Procura siempre utilizar un lubricante con base de agua ya que no contiene productos químicos.

 

Herpes

Gran parte de la población en general ha estado expuesta al virus del herpes simple (VHS), que provoca la aparición de heridas en torno a la boca. El VHS también es el causante del herpes genital, que puede producirse en forma de ampolla dolorosa única o un racimo de ellas en los genitales, externos o internos, y alrededor del ano y los pezones. Hay dos tipos de VHS: el VHS1 suele ser más leve y se manifiesta en forma de heridas y el VHS2 suele ser más grave y su localización predilecta son los genitales. Los dos tipos se transmiten por contacto directo con una de sus heridas. Las mujeres seropositivas sufren a menudo repetidos episodios dolorosos de herpes, a veces asociados con fiebre, dolor ganglionar y cansancio. La recurrencia del herpes puede ser desencadenada por fricción (por ejemplo, durante la relación sexual), luz ultravioleta directa (por exposición al sol o a lámpara solar), menstruación, estrés y depresión del sistema inmunológico.Un episodio de recurrencia suele durar unos diez días.

Atención médica

El fármaco antiviral acyclovir (Zovirax) acorta el episodio de primo-infección (la infección inicial). También acorta un episiodo de recurrencia si se toma al aparecer los primeros síntomas, por ejemplo, una sensación de escozor. Las personas seropositivas suelen necesitar dosis más altas y a veces toman pequeñas dosis de continuación, como profilaxis ante posibles recurrencias. El acyclovir también puede ejercer alguna acción contra el VIH, en especial cuando el sistema inmunológico se encuentra muy deprimido.

Aunque no existe evidencia de que sea dañino para el feto, el acyclovir no está autorizado en caso de embarazo. Tras hablarlo contigo, puede que tu médico te aconseje tomarlo. Si sufres un episodio de herpes genital próximo al momento del parto, puede que se tome en consideración la opción de practicarte una cesárea para proteger al bebé de la infección.

Terapias Complementarias

oVioleta de genciana, yodo, sales de baño, agua de hammamelis y ungüentos anestésicos pueden servir de ayuda para reducir el dolor.

oAlgunas personas consideran útil el aceite de vitamina E, así como los remedios homeopáticos. La crema de aceite de té es muy recomendable y también la aplicación de la pulpa de aloe vera.

oOtra estrategia es aumentar el consumo de alimentos ricos en el aminoácido lisina, del que se dice que detiene la multiplicación del VHS. Entre los alimentos ricos en lisina se encuentran: pollo, pescado, carne de ternera y de cordero, queso, levadura de cerveza, judías y la mayoría de frutas y verduras. Otro aminoácido, la arginina, se supone que favorece el crecimiento de este virus, por lo que debería evitarse. Los alimentos ricos en arginina incluyen: chocolate, nueces, avena, harina, brotes de soja y germen de trigo.

oPuede resultar relajante colocar una bolsita de té (mojada y fresquita) sobre las heridas.

oSi te escuece al orinar, puedes aliviar el dolor colocando un trozo de plástico de envolver alimentos sobre la herida. Si el dolor es intenso, puedes probar orinar en un baño de agua caliente.

Sexo y Herpes

oEvita la penetración durante un episodio de herpes genital, se puede contagiar fácilmente. Si decides hacerlo, utiliza, como siempre, un preservativo masculino o femenino.

oEvita el sexo oral si un miembro de la pareja tiene una herida de herpes, ya que el virus puede contagiarse de la boca a los genitales y viceversa. Si decides hacerlo, puedes utilizar un preservativo o cubrir la vagina y zona genital con una barrera (trozo cuadrado de látex o plástico de envolver alimentos).

oEvita tocar las heridas producidas por el herpes de tu amante y a continuación tocarte los genitales propios o viceversa.

oEvita los besos si tienes heridas en torno a la boca (boqueras).

 

EPI - enfermedad pélvica inflamatoria

EPI es una inflamación de la zona pélvica causada principalmente por infecciones de transmisión sexual no tratadas como gonorrea o clamidia. Puedes tener EPI sin saberlo, pero generalmente aparecen síntomas como: dolor en el bajo vientre y la zona lumbar, intenso dolor pélvico, dolor durante la penetración, flujo vaginal y temperatura alta, fatiga. La EPI puede resultar más frecuente y más grave en mujeres con VIH.

Puede ser difícil conseguir un diagnóstico definitivo al principio, y es probable que sea necesario realizar una laparoscopia. El/la médico inserta un tubo flexible con una lente en su extremo a través del abdomen para visualizar el útero y las trompas. Este procedimiento requiere una anestesia general y por ello no se realiza de manera rutinaria. Si temes tener una EPI, o si presentas alguno de los síntomas antes mencionados, coméntalo con tu ginecóloga. Una EPI no tratada provoca dolor intenso, hemorragias entre menstruaciones, reglas dolorosas e infertilidad. La infección aguda puede provocar septicemia y en casos raros, la muerte.

Atención médica

Es preciso un tratamiento inmediato con antibióticos para reducir, en lo posible, la lesión de las trompas de Falopio, que puede conducir a la infertilidad. Es probable que sea preciso el ingreso en el hospital para un tratamiento con antibióticos vía endovenosa. Es esencial el reposo en cama.

Terapias Complementarias

Se ha demostrado que la acupuntura y la moxibustión resultaron de gran ayuda en mujeres con EPI crónica. La moxibustión consiste en la combustión de conos de hierba seca sobre puntos de acupuntura hasta que el paciente sienta calor. Ambas técnicas se practican en la medicina china.

Sexo y EPI

oLa penetración vaginal resulta dolorosa si la zona pélvica está inflamada, además de que puede complicar aún más la situación. Es mejor evitar la penetración (pene, dedos o juguetes sexuales).

oSi practicas la penetración, utiliza un preservativo (masculino o femenino). Si tu pareja es varón, acude al/la médico con él para un posible tratamiento.

oSi tienes insertado un DIU (Dispositivo intrauterino), deberían retirártelo porque aumenta el riesgo de reinfección. Algunos médicos recomiendan que las mujeres seropositivas no utilicen el DIU debido al alto riesgo de EPI que comporta su uso y no protege contra el VIH y otras ETS!!

 

Verrugas genitales

Las verrugas en genitales o ano son debidas a ciertos tipos de Virus de Papilloma Humano (VPH). Pueden ser planas o semejar a pequeñas coliflores grises o blancas, en grupos o aisladas. Puede que produzcan picor y dolor si se infectan o sangran, o puede que ni siquiera te des cuenta de que las tienes. Una citología puede demostrar que tienes el virus aunque no aparezcan las verrugas. Las mujeres seropositivas son más propensas a tener verrugas y la infección puede ser más grave (verrugas más grandes y más visibles).

Si te has sometido a tratamiento contra las verrugas en el pasado, un sistema inmunológico deprimido puede permitir que el virus se reactive y permanezca activo durante más tiempo. Es importante consultar con tu ginecólogo/a, porque algunos tipos de verrugas están relacionadas con el desarrollo de cáncer de cérvix (cuello uterino) y otros cánceres de la zona genital.

La progresión de infección viral por VPH a cáncer (ver apartado "precancer y cáncer cervical") puede ser más rápida en mujeres seropositivas, por lo que es muy importante la realización de citologías, cada 3 o 6 meses.

Atención médica

En general, las verrugas son extirpadas pintándolas con un líquido llamado prodofilina, aunque no siempre da resultados positivos. La congelación, el quemado o la cirugía pueden ser necesarios cuando se trata de verrugas grandes o para aquellas situadas en la parte alta de la vagina o en el cuello uterino.

Sexo y verrugas genitales

oEl VPH se transmite durante la penetración vaginal y sexo anal no protegido. Usa siempre preservativos o métodos de barrera.

oLas verrugas se pueden transmitir por contacto entre genitales, por lo que debes ser muy cuidadosa que tu amante o pareja no entre en contacto con zonas donde las verrugas sean visibles, ni compartir juguetes sexuales.

oLas verrugas de las manos no son contagiosas en la zona genital. Este tipo de verrugas están causadas por un virus más suave que no provoca cáncer.

 

Precáncer y cáncer cervical

Los precánceres cervicales son cambios de las células que, si no reciben tratamiento, podrían convertirse en cancerosas y llegar a ser fatales. En las mujeres seropositivas, los precánceres parecen tener tendencia a progresar con mayor rapidez. Los precánceres tienen fácil tratamiento y es esencial detectarlos en un estadio precoz.

La citología detecta la presencia de células anormales, alteradas o precancerosas. Puede que te hayan dicho que tienes carcinoma in situ, lo que significa que tienes una forma leve de cáncer y que debes someterte a tratamiento inmediato. Después del tratamiento, muchos precánceres y cánceres pueden recurrir, por lo que es importante que hagas seguimientos. Puedes haber oído diferentes términos médicos que describen cambios precancerosos del cérvix. A veces los cambios se llaman "displasia", y están establecidos como CIN I, II, III (CIN significa neoplasia intraepitelial cervical). El estadio CIN I es el más ligero y el CIN III, el más grave.

Atención médica

Para realizar un frotis cervical - citología -, el o la médico o enfermero/a utilizan una espátula y un cepillo para rascar suavemente algunas células del cérvix y vagina, y se analizan en el laboratorio con un microscopio. Puede que el frotis resulte un poco incómodo e incluso puede provocar un poco de sangre durante algunas horas posteriores a la prueba. Si se demuestra que tienes un frotis alterado ,puede que sea necesario proceder a la realización de una colposcopia, un procedimiento mediante el cual el/la médico examina el cuello uterino con lentes de aumento. Esta prueba también permite la realización de una biopsia si se visualizan imágenes atípicas. Aunque la citología es una técnica de gran fiabilidad, algunos/as ginecólogos/as sugieren la realización de colposcopias anuales o semestrales para las mujeres seropositivas.

La colposcopia puede ocasionar cierto malestar y puede provocar la aparición de flujo durante un par de días después de haber realizado la toma de muestras para la biopsia. Los estadios CIN I, II y III, así como el carcinoma in situ, son curables con el láser, tratamiento por calor o mediante un nuevo tratamiento llamado diatermia de asa. Estos tratamientos no afectan a tus posibilidades de concebir. Si se detecta la presencia de cáncer (carcinoma invasivo), es necesario recurrir a la cirugía. Es posible que haya que extirpar el útero y los ganglios linfáticos de la pelvis y en casos más avanzados, aplicar radioterapia o quimioterapia.

Terapias complementarias

oEs una gran idea intentar abandonar el hábito del tabaco. Las no fumadoras y las ex-fumadoras tienen menor riesgo de desarrollar cáncer cervical que las mujeres que siguen fumando.

oEs probable que las mujeres que desarrollan cáncer cervical invasivo, deseen explorar un rango de terapias complementarias que las personas con cáncer han hallado de utilidad, como por ejemplo los cambios dietéticos, la visualización, el masaje y la acupuntura.

Sexo y cáncer

El cáncer cervical se asocia al VPH, un virus muy frecuente que produce verrugas y puede ser transmitido por relaciones sexuales no protegidas. Esta es otra buena razón para utilizar siempre el preservativo (masculino o femenino), para las prácticas de penetración vaginal y anal.

 

Controles y pruebas:¿valen la pena?

Puede que te resulte difícil pensar en acudir al médico mientras te encuentres bien, pero es muy importante la realización de controles periódicos, ya que pueden ayudaros a ti y a tu médico a controlar tu salud y obtener información fiable sobre tu situación clínica. Esto te puede ayudar a evitar las enfermedades y controlar mejor tu salud.

En hospitales tienes a tu disposición un extenso equipo de profesionales, a menudo denominados equipo multidisciplinario, que te ofrecerán un amplio rango de cuidados. Procura conseguir que tu médico te conceda tiempo suficiente y que responda a tus preocupaciones (que a veces puede ser un verdadero reto...). Puede servirte de ayuda hacer una lista de preguntas para llevar a tu visita y allí tomar notas. También puedes pedir a alguien que te acompañe. Tienes derecho a cambiar de médico si no estás contenta con la atención que recibes.

La situación de cada persona es distinta, pero lo normal es tener una visita de control con tu médico especialista en VIH una vez cada tres o seis meses. Estos controles regulares deberían incluir una prespectiva general de tu salud, un exámen físico y una analítica, que servirán para obtener información adicional.

Dos importantes análisis de laboratorio son el recuentro de CD4 (también llamados T4) y la carga viral. El CD4 es un tipo de linfocito que forma parte del sistema inmunológico (que el VIH es capaz de destruir) imprescindibles para combatir las infecciones, y por eso nos ofrecen una información valiosa sobre el estado del sistema inmunológico. Si desciende el numero de CD4 es más probable que se presenten enfermedades oportunistas y si desciende por debajo de 200 pueden aparecer infecciones importantes, pero no quiere decir que te vayas a enfermar en el momento de tener menos de 200. Tu recuento va a variar y la tendencia a lo largo de varios meses es más fiable que los recuentos aislados.

La prueba de carga viral detecta qué cantidad de virus está presente en la sangre, indicando si estos virus se están reproduciendo activamente. La carga viral es información que nos ayuda decidir sobre el uso y efectividad de fármacos antiretrovirales. Los CD4 nos ayuda ver como está funcionando el sistema inmunológico y decidir sobre el uso de fármacos de profilaxis, para prevenir ciertas infecciones.

 

Mi salud global

Independientemente de lo bien o lo mal que te sientas y sean cuales fueran tus circunstancias, hay cosas que puedes hacer para cuidar a tu salud. A veces puede que te resulte difícil cuando estás ocupada con tu pareja, tus hijos/as, el trabajo, una enfermedad, o una combinación de varias de estas situaciones. Pero es importante intentar pensar en ti misma en primer lugar; tu salud depende mucho de ti.

Humor y autoestima

Existen evidencias que sugieren que un estado de ánimo positivo fortalece tu sistema inmunológico. Por tanto, deberías hacer cosas con las que disfrutes, tanto si ello significa salir y divertirte como quedarte en casa tranquilamente.

Sexo

Hacer el amor puede suponer una fantástica manera de sentirte feliz y satisfecha. A veces es difícil sentirse cómoda ante el sexo cuando eres seropositiva, bien por tus propios sentimientos o bien por el propio miedo de tu pareja. Es probable que desees tranquilizarte con respecto a la transmisión del VIH ,y quizás, tener la oportunidad de hablar sobre cómo te hace sentir el VIH con respecto a tu sexualidad y las relaciones sexuales. Existe en ACTUA un encuentro de mujeres seropositivas con quienes puedes comunicarte.

Descanso

Intenta descansar cuando lo creas conveniente. Procura reducir el nivel de estrés en tu vida. Puede que necesites aprender cómo relajarte mediante yoga, meditación o técnicas de respiración. Un fin de semana o un día fuera pueden suponerte un gran cambio, ¡toma tantas mini-vacaciones como te sea posible!

Ejercicio

Procura mantenerte tan en forma físicamente como puedas. El ejercicio mejora el estado de ánimo y equilibra la energía. Si te sientes débil, intenta por lo menos dar pequeños paseos.

Tabaco

Si fumas, estaría bien intentar reducir la cantidad diaria de cigarrillos o dejarlo por completo si puedes. La gente que fuma mucho necesita hasta un 40% más de vitamina C que las no fumadoras. Las personas seropositivas fumadoras parecen más suceptibles de contraer PCP, un tipo de neumonía; el tabaco también aumenta el riesgo de cáncer de cérvix.

Alcohol

El exceso de alcohol puede provocar una carencia de ciertos nutrientes, tales como vitaminas B y C, aparte de enfermar a tu hígado. También puede que notes algún afecto desagradable mezclando el alcohol con algunos fármacos antiretrovirales.

Drogas "ilegales"

Existen claras evidencias de que las drogas ilegales tales como la coca, heroína, speed, etc... pueden deteriorar el sistema inmunitario. Si deseas dejar de tomarlas puede que quieras entrar en un programa se sustitución. Si continuas tomándolas, hazlo de manera segura para no re-infectarte con el VIH u otras enfermedades. Cualquiera que sea tu decisión, puedes explorar tus opciones en cuanto a servicios y grupos de ayuda. En el hospital del seguimiento, pueden ponerte en contacto con un servicio especializado en drogodependencias. Si mezclas estas drogas con antiretrovirales puede producir algunos efectos adversos. Infórmate.

Dieta

La dieta (la nutrición) es una herramienta fundamental para cuidar y sanar tu cuerpo. Es importante elaborar una dieta saludable y disfrutar con lo que comes. Procura ingerir suficiente cantidad de alimentos de alto valor nutritivo cada día, y incluir una variedad de tipos de alimentos. Según tus necesidades, puedes tomar entre 3, 4 ,5 o 6 pequeñas comidas al día. Si tienes pérdida de peso importante o diarrea persistente, después de hablar con tu médico, consulta con un/a dietista especialista en VIH para que te ayude a solucionar estos problemas. Es mejor reducir la ingestión de alimentos que contienen grandes cantidades de grasa, azúcares, sal, aditivos y pocos nutrientes. Sin embargo, esto no significa que debas abandonar toda la comida que te gusta y especialmente si estás perdiendo peso o tienes náuseas. La alimentación sana te puede ayudar a sentirte mejor. Por ejemplo, puedes intentar comer más fruta fresca y vegetales, que contienen valiosos nutrientes, como vitamina C, E y beta caroteno, los cuales son esenciales para combatir enfermedades. Puedes mezclar cereales integrales, legumbres y frutos secos para realizar una comida muy nutritiva y económica. Las aves y el pescado también constituyen una buena fuente de proteínas y el pescado azul contiene grasas poli-insaturadas beneficiosas para tu cuerpo. No olvides que es importante beber mucha agua. Si estás tensa o nerviosa es mejor reducir la ingestión de café, té y bebidas a base de cola.

Higiene

La higiene de los alimentos es extremadamente importante para las personas seropositivas porque tienen un alto riesgo de contraer una infección alimentaria. Debes cocinar bien la carne y tomar precauciones para evitar la salmonela (no tomando carne roja o pollo poco cocinado ni huevos crudos). Los organismos que viven en el agua, como el Cryptosporidium, son peligrosos para las personas seropositivas. Bebe siempre agua de botella, si es posible. Lávate bien las manos después de acariciar a cualquier animal.

Suplementos

Los suplementos de vitaminas y minerales pueden ser útiles si crees que no estás tomando suficientes cantidades de nutrientes en general. Muchas mujeres sufren cansancio y fatiga debido a la anemia ferropénica, que puede solucionarse con unas simples píldoras de hierro. Las vitaminas C, E y beta caroteno y los minerales calcio, magnesio, selenio y zinc se consideran importantes para el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Por último, te corresponde a ti dialogar con tu médico y, si lo deseas, informarte sobre el VIH. Así puedes participar activamente en tu tratamiento, tu nutrición y las terapias que te convienen. Recuerda que, al final, eres tú que tomas decisiones sobre tu cuerpo y tu salud.

e-mail ACTUA Dona: dona@interactua.net

 

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